y el norte?
No les ha pasado que un día se despiertan y no saben para donde queda el Norte?... A mí tampoco. Pero a veces uno va haciendo las cosas y se olvida de las motivaciones y los gustos y hasta se olvida de uno mismo.
No les ha pasado que un día se despiertan y no saben para donde queda el Norte?... A mí tampoco. Pero a veces uno va haciendo las cosas y se olvida de las motivaciones y los gustos y hasta se olvida de uno mismo.
¿Es donde había quedado mi blog? en el olvido. En los últimos meses he vivido tantas cosas resumidas en una oración: me mudé de Querétaro a Guadalajara.
Esto implica que dejé mi zona de confort, mis amigos, el trabajo que tenía y un par de relaciones que me importaban y me aventuré a lo nuevo. Obviamente extraño la vida que tenía.
¿Por qué lo hice? Pues, son muchas las razones, durante la primer parte del año pasado se gestaron en mi cambios que solamente así se podrían consolidar. Entre ellos fue abandonar un proyecto de vida que francamente no sentía como propio, sino el seguir la corriente de lo establecido, de lo que dicta la sociedad y de lo que hacían mis amigos. Ahora me doy cuenta de que así fue, que si bien había cosas que me agradaban de ese proyecto, finalmente prefiero buscar mi propia versión de ese proyecto de vida. Por otro lado, el extrañar a mi familia, durante casi 4 años los visité muy poco, me di cuenta de cómo el tiempo hace de las suyas en mi ausencia, vi cambiar a mi ciudad y a mi familia. Y nunca será lo mismo viajar 8 hrs. que viajar 2 hrs. para ir a verlos. Y así, como les digo, las razones son muchas.
Me recibe una ciudad grande, que yo siento que es del tamaño justo para mi. Y algunos amigos, que no son los suficientes y no van a reemplazar las amistades que tenía. Y el año ha empezado un poco flojo en cuestiones laborales, confío eso mejorará bastante en los próximos meses, ya que he enfocado todas mis energías en ello, tengo habilidades y sobre todo, tengo la actitud correcta.
Yo sé que mi blog ha quedado en el abandono, la verdad es que vivo en Twitter, es donde me enfoco por lo pronto pero quiero cambiar estas cosas, y bajo ninguna circunstancia me mudaré a Tumblr, no se me hace el lugar correcto para mis ideas.
Esta oleada de cambios pudieran abrumar a muchos, pero creo que viendo como escribía hace 4 años me doy cuenta lo que he crecido y de lo que soy capaz. Y así como mi blog ha sido fiel a mi, es totalmente recíproco que yo me mantenga fiel a el, trataré de escribir algo por lo menos los fines de semana.
Como probablemente me preguntaste ¿qué pasó? pueden ser dos cosas las más probables creo yo. Una, un interés por la integridad de mi persona y la otra un gusto por una historia amarillista cercana, siendo que tengo la fama de que no me gusta dejarme de ese tipo de situaciones, aquí la crónica:
Ya es tarde, es hora de dormir, los párpados se vuelven pesados al tiempo que pienso en ti y tu silencio, la rutina diaria concluye con el ritual de ponerse la pijama y lavarse los dientes, esperando besarte con un aliento fresco de mañana al día siguiente. Finalmente en la cama, te siento muy cerca a mi, aunque exista un libido, te abrazo deseando sumergirme en un sueño profundo.
He aprendido a disfrutar tu presencia, el hecho de que te guste mi compañia y las cosas que hago en mi día a día. Siempre has sido mi acompañante intermitente, cuando otras me han dejado con el corazón roto tú me tomas de nuevo en tus brazos, y cuando decides decirme algo me hablas con la verdad. Nunca me has reclamado por dejarte aunque fuera por un periodo corto. Estas cosas grandes que a tí te parecen pequeñas, son las que siempre he agradecido de tí.
Segundos antes de fundirme en un abrazo protector y desvanecerme en un sueño a tu lado, recuerdo a aquellas que sin conseguirlo ocuparon un día tu lugar. Y me lamento por esos pensamientos, que me dan conciencia de que un día te seré infiel, a tí, que a pesar de darme momentos incómodos por ser tan amargada y callada, pero sin duda fiel y paciente, a tí... mi soledad.
¿Se han preguntado esto? Yo si, mi respuesta es: sería lo mismo si legalizaran la droga, no estamos listos. Yo siempre he pensado “el opio de México es el futbol”.
Analicemos la cultura mexicana, la época del cine de oro está basada en el sufrimiento, todos sufrían reteharto y retesabroso. Coincido con Octavio Paz, en “El laberinto de la soledad”, en México somos hijos de la chingada, nos sabemos jodidos y nos gusta, porque a pesar de jodidos celebramos, y buscamos cada pequeño logro para celebrarlo, porque nunca hay grandes logros, muchos tememos alcanzar el éxito porque culturalmente sabemos que seremos odiados y no sabemos que hay más allá de la chingada. Con estos comentarios no intento demeritar el esfuerzo mexicano, ya que si usted lee esto sabe que yo me considero azteca y mexicano y a mucha honra, sin embargo me gusta analizar el trasfondo de las cosas.
Continuando con el comentario sin ahondar en palabras de Octavio Paz, nos encanta celebrar, cada pequeña celebración (cumpleaños, quinceañera, despedida, bienvenida, boda, acenso, despido, inclusive muerte y obviamente cada juego que gane la selección). Entonces, respondiéndome a la pregunta, dividiéndolo en aspectos aleatorios de lo político, la vida diaria y de más menesteres.
Para empezar, la fiesta, a celebrar, primeramente con todas las promociones de compañías extranjeras y nacionales que no creían en México, como Burguer King o Sam’s Club.
Y todos los ambulantes se rayarían bien cabrón con la mercancía pirata de la selección, las matracas, las mascaras, las playeritas, las vuvuzelas, y las banderas.
Televisa pasaría incansablemente el partido de la final, y como sufrimos los mexicanos por ver este logro alcanzado, obviamente con las biografías de los jugadores que anotaron goles en la final, o jugadas importantes para lograrlo. Y en general todos los medios, los jugadores literalmente cagarían varo, usados por todas las compañías que son “bien mexicanas” para generar frenesí, si ya se cansaron de la campaña de “haz sándwich” olvídense con el triunfo de la selección. Todo en los medios iría en torno a el futbol y el triunfo tan anhelado de México (porque no sería el triunfo de la selección sino el triunfo de todos).
Los accidentes por borrachazos y anexos se incrementarían, porque que mejor enervante para el pueblo que futbol y hartas chelas. Yo creo que por lo menos estaríamos una semana de fiesta por saber que ganó México. Y todos tendrían su playera y se nombrarían “super fanseses” de la selección y todos los jugadores.
Olvídense de las novelas, los noticieros y programitas mañaneros de Televisa venderían entrevistas de los jugadores, ¿qué como te sentiste al tirar a gol? , etc.
Tristemente por cultura mexicana, considero que nos sentiríamos bien chingones ante todos los países, burlándonos de las otras selecciones y jactándonos de que México es mejor futbolísticamente en todos los sentidos y nos reiríamos del turismo “perdedor” que viene a visitarnos de otras naciones, lo cual me parece nefasto.
“¿Crisis? ¿Inseguridad? ¿Mal gobierno? ¿Paulette? ¿Guardería ABC? ¿Las muertas de Juárez? ¿El derrame del golfo? ¿el ejercito propasándose con los civiles por detener al narco? ¿Qué en la final se aprobaron leyes pendejas que solo benefician a los ricos? Puras leyendas urbanas y chismes, que además me valen madres, mientras mi México sea campeón del mundo, no hay pesar que me haga sentir mal.” ¿NO?
Ah me faltaba mencionar eso, obviamente el gobierno aprovechando pues hará sus desmadres como siempre que hay una “cortina de humo” como lo pudo haber sido la influenza H1N1 (disculpen si la demerito pero no conozco a nadie que conozca a alguien que sin duda haya enfermado de influenza H1N1). Entonces los senadores harán sus juntas express para aprobar sus bonos o alguna ley que beneficie a alguien que no es el pueblo, como ya ha pasado antes. Y FCH aprovechará para ver si puede darle su tajada al gobierno, total, les aseguro que le regalaría casas a toda la selección mexicana o al menos a los goleadores, así a viva voz para que se vea que siempre se ha apoyado el deporte y que somos una nación de deportistas.
De ahí cuidadito con los seleccionados que caigan en situaciones como las de Cabañas, porque los medios se los van a acabar en como una persona tan “respetable” y campeón mundialista puede caer en una situación así.
Ah, por supuesto que habría corrido de la selección mexicana y su triunfo en el 2010, y todos seríamos más mexicanos que los tacos de frijoles y nopales, aunque no haya de comer otra cosa, por ese triunfo nos sentiríamos una nación de primer mundo.
Estoy más que seguro que como buenos mexicanos buscaríamos pretextos para eximirnos de nuestras responsabilidades basados en el triunfo del “Tri”.
En Twitter “Viva Mexico Cabrones” sería Trending Topic por meses y en Facebook no habría otra cosa más que fotos de todos con sus playeras de los goleadores desde el ángulo emo.
En fin, sería un frenesí que a veces pienso que terminaría en caos, y el sueño de muchas personas. Yo sé que las opiniones difieren, y preguntarán ¿cuál es el punto de todo esto? mi punto es: ojala gane la selección y no se quede como siempre en el intento, de corazón como buen mexicano lo añoro, aunque no me guste el futbol, porque yo me siento mexicano todos los días, no solo el mes del mundial. Y solo pediría, gente, por favor, atentos, celebremos los triunfos pero sin perder de foco todo lo demás, hay que celebrar pero un rato, no todo el día, no a costa de todo, no porque el vecino celebra, no hay que dejarnos llevar por la corriente y perdernos de borrachos por días porque la selección ya ganó, que sea un triunfo que motive y no que atrofie. Me gustaría saber que opinan ustedes, ¿qué creen que puede pasar?
Las cosas cambian, la mayoría que me lea en Twitter y me conozca sabrá que todo ha cambiado, en este momento no trabajo, no tengo pareja y abandoné un codicioso proyecto de vida por... bueno esos puntos suspensivos son lo interesante, no sé que me viene. Solo sé que he cambiado, las prioridades han cambiado y mis deseos han cambiado. Pensando en eso, obviamente este blog ha de cambiar. Mi querido blog, en el abandono, ese pequeño reflejo de mi persona, mi historia escrita por mi (de donde mi amiga Chelas se va a agarrar para hacer mi biografía). Hace tiempo no puedo escribir igual, recuerdo cuando mi blog era una máxima de vida, despues, empecé a trabajar y mi creatividad comenzó a morir con mis ganas de vivir, luego conocí Twitter, y ya no vi mucho por lo que debiera regresar al blog. Además es muy difícil escribir cuando dejas de sufrir, el día de hoy no se me ocurre miseria, historia o dolor lo suficientemente digno para hacer un post de esos que dan ganas de trozar las venas, y bueno estoy analizando que tanta trivialidad quiero en mi vida, evolucionando como dicen por ahí, tengo un par de ideas de que escribir, y pienso mudar mis palabras a algo más propio y menos de blogger, algo en lo que meta diseño y me sirva de portafolio. No me comprometo a nada porque no quiero verme frustrado si no se me da. Solo cambiaré como he cambiado hasta ahora, en pequeñas cantidades y a mi placer.
Por lo pronto empezaré por tratar de cambiarle el nombre a esto y espero el día de mañana pueda escribir mi primer post de una generación diferente (recordando que evolución no significa cambiar en algo diferente, sino avanzar).
Les diré un secreto, pero no le digan a nadie… me gusta tomar alcohol… JAJAJAJA. Aún así tengo mis principios, uno de ellos, por convicción propia, ningún año nuevo en mis cinco lustros he bebido más de 4 chelas, ¿por qué? pues porque me parece una mala manera de comenzar el año, ebrio o crudo, y prefiero no hacerlo. Generalmente tengo buen aguante para eso de beber, y además con el tiempo he aprendido a hacerlo bien, y creo que ya sé tomar como hombre. Esto hace que siempre se acabe el tiempo que tengo disponible para beber, o termine cuidando borrach@s o simplemente no me aguanten el paso y todos se pongan pedos menos yo, o a veces que se acabe el pisto y me quede a medias. Para mi fortuna el día de ayer me puse mi primer guarapeta del año, ya la auguraba, y le traía ganas. Le comuniqué a mi chica que quería embriagarme y me dijo que me iba a facilitar todo y dejarme en mi casa, y que por supuesto, no iba a tomar para poder cuidarme. Y así lo hizo, el evento comenzó a las 5 p.m. (llegué tarde y qué?) y después de comerme tres hamburguesas al carbón empecé a registrar mi ingesta de alcohol y este fue el resultado:
1 gatito(s) muerto(s), embarazo(s) y otras tragedias
aki hablo de: pedafest
No hay mucho que decir, estoy de vacaciones, tengo ese sentimiento raro de que murio el año y esta vez no hice mucho ni por el ni por mí, he llegado a mi cuarto de siglo, ella está por ahí, eso me hace feliz, simplemente espero que el que va a nacer sea más cooperativo y motivante, lo quiero ayudar mientras transcurre y quiero hacer algunas cosas por mi antes de que lleguen otros....
Solo, algunas personas podrán recordar lo que prometí para el día de hoy. Y entre esas personas probablemente no estas tú.
Es asombroso como se tornan los caminos en la vida, tan extraños, tan enlazados y tan desenlazables. Tanto así que al final no lamento ni un segundo mi decisión, porque fue un momento de cambio, porque fuiste importante pero aún así necesitaba cambio, que lo entregado se agradece y lo negado ni se reprocha. No hay necesidad de buscar culpables, pues ni siquiera vale la pena decir "fuimos victimas de las circunstancias" porque "circunstancias" no tiene la culpa. Sin embargo, me quedé casado con los buenos sabores; y los sinsabores que pudiste darme no fueron nada. Sos una persona maravillosa, tan única, psoriasica, caprichosa, dulce y china, como tu sola, tanto así que recuerdo este día y lo importante que fuiste en su momento en este ínfimo espacio que llamamos existencia; mirando hacía atrás y observando lo opuesto que resulté para ti. Una lástima que mi buena memoria prevalezca el día de hoy y no haya olvidado el día de tu cumpleaños y atesore el recuerdo de mis visitas y las tuyas y esos momentos de central, central que cada que piso no hago otra cosa que recordarte a vos y soñar con verme en tus ojos sin que estos sean de odio o de amor. Deseándote que estés bien y seas feliz y alguien pueda cumplir la promesa que en mi no se dio, porque no te mereces menos.
Últimamente veo que en twitter y en el correo aparece que no debo de donar al teletón por que es pura evasión de impuestos de Televisa. Y francamente no me importa, yo ya tenía otras razones tan válidas para mí, tan pederas, culeras y misántropas que las pueden ver ustedes y son las siguientes:
Hace un par de semanas regresé a mi tierra natal, hacía seis meses que no acudía, el motivo era ir a la playa con la familia y acudir a mi Alma Máter por el (tan preciado por muchos y necesitado por otros) titulo y la cédula profesional. Así que acudí, un lunes, como cualquier otro, con la excepción de estar ahí, llegué y crucé el puente peatonal, cosa que no había cuando estudiaba, fue muy extraño, recordé las inundaciones, los atropellados que hubo al cruzar por la avenida en el tiempo en el que estudie ahí, vi como muchas personas cruzaban el puente dándolo por hecho, y me alegré de poder utilizarlo por primera vez. Aun conservo mi credencial, no ha sido tanto tiempo que salí, así que no me dio problema alguno cruzar los guardias de la entrada, caminé, recorrí el largo pasillo hasta llegar a las oficinas, confieso, tuve que preguntar pues había perdido el conocimiento de a donde acudir por mi título, además iba observando a las chavas, no recordaba que fueran tan lindas todas en la escuela, pero me sorprendí al recapacitar que la mayoría de las estudiantes se encontraban por lo menos en 6to de primaria y cuando mucho en primero de preparatoria, cuando yo entré a la universidad, en resumen, solo había mocosos con frescura y juventud. Llegué y no me costó preguntar por mi título y me confirmaron que ya estaba, mientras tanto una chava con una niña de unos 2 años me observaba disimuladamente, su rostro me parecía familiar, como de la generación, asumí que a ella también le resultaba familiar, y también asumí que en estos 3 años que terminamos la carrera se dedicó a hacer familia para bien o para mal.
Intentando que esto no se vuelva insulso trataré de ir más al grano, recibí mi título sin pena ni gloria, no escuché fanfarrias ni me iluminó un rayo de luz, solo tuve mi carpeta, firmé y me salí de la oficina.
Decidí dar una última vuelta antes de alejarme, vi a un maestro, de esos que te hacen sufrir la carrera, pero esta vez no fue amenazante, lo vi con los ojos de quien entiende que a lo mejor es una persona inteligente con malas elecciones y se ha convertido en un amargado perdedor docente. También me vi a mi mismo, en un chavo que iba cabizbajo con la melena china y alborotada, con la ropa sucia y rota y un bolso de mensajero, me recordó a mi mismo en hace unos años.
Quise ver caras conocidas y al único que pude encontrar fue al hermano pequeño de un amigo, ya estudia ahí, solo algunos maestros me resultaron conocidos.
Me dirigí a lo que antes fue el complejo de salones donde tomaba casi todas mis clases, donde pasé más tiempo en todo el tecnológico, aquel recorrido cafetería-aulas que parecía tan ordinario me resultó raro pero familiar, vi los edificios, no habían cambiado, decidí entrar.
Me sorprendió ver tantos anuncios en las paredes, materias, congresos, cuartos en renta, residencias, búsquedas de guitarristas, clubes, en fin. Me agradó suponerlo lleno de vida, las aulas estaban solas en su mayoría, y entonces, antes de dirigirme al baño a “drenar a la bestia”, entonces sucedió… me abrumó la nostalgia, sentí una especie de cachetada muy fuerte, una cubeta de agua helada escurriendo por la espalda, una ola grande, inundándome, inundando todo a mi alrededor, devorándome y ahogándome. Comencé a recordar a todos mis compañeros, como me sentía tan ínfimo y pequeño cuando recién comencé a tomar clases en esas aulas, todas las desveladas, el cansancio, las crudas, los buenos amigos, los enemigos, las ex parejas, enfermedades, tareas y proyectos, me acordé de ella y el día en que decidí hablarle, me vi a mi mismo, con el mismo morral, pero sin ropa de marca (no porque la busque o prefiera, me la regalan y en el trabajo me la piden) los pantalones rotos, las playeras deslavadas, ahí, sentado en el pasillo haciendo la tarea, o simplemente platicando. Y he de confesar que fue abrumador, pasé al baño y me lavé la cara, no dejaba de saturarme de recuerdos, tan profundos, tan eternos y tan míos. Mareado aún, decidí salir de ahí, pues me resultaba tan familiar y tan extraño, me alejé a prisa, a la parada del camión y luego tomé un taxi a visitar a un amigo y en el camino todavía me seguían bombardeando recuerdos, me sentí tan grande, tan crecido, tan progresado, tan cansado y acabado, con los sueños hechos realidad y la sustentabilidad de mis miedos que casi me pongo a sollozar, pero como nunca es bueno mirar al pasado, decidí volver a alejarme de eso, a sabiendas, por lo pronto, que si no es por una maestría o para llevar a mis hijos a la escuela, no regresaré a esas aulas.
Hoy llegaste al mundo, entre todo el ajetreo tu madre recordó avisarme, estoy seguro que fue tu padre el que me dio el mensaje. Esperaría darte un buen consejo y felicitarte por llegar a este mundo. Ahora te espera una vida de incertidumbres y oportunidades, una larga película en blanco que se llenará de tus aciertos, tus errores y las respuestas ante tus errores, no será fácil vivirla, siempre habrá dolor y tristeza con sus debidas contrapartes de bienestar y felicidad, descubrirás que es una maravilla de sabores y que a veces no hay decisiones correctas solo una menos incorrecta pero que al final las posibilidades son infinitas y que no importa cuan feas se pongan las cosas tienes la suerte de tener una bonita familia y esa es una carta de buena fortuna con la que naces. Felicidades Shelas y Alberto (necesitamos un apodo para ti). Dejo una foto de la familia, está la mamá, el papá, el tío incomodo que usa el jersey de Argentina y el tío incomodo que tomó la foto y escribe estas palabras.